El Health Effects Institute (HEI) ha hecho pública la edición correspondiente al año 2018 del informe State of Global Air, en el que para su elaboración se han recogido datos obtenidos por satélite con mediciones a nivel de tierra en más de 150 países. Para ello, han combinado los registros de contaminación interior (producida dentro de los propios hogares) y exterior (ambiental), cifrando en más de 7.000 millones de personas las que conviven en su día a día con un aire contaminado, causa directa de muertes relacionadas con enfermedades respiratorias, afecciones cardíacas e infartos cerebrales.

Según la institución de Massachusetts, la mayor parte de los habitantes del planeta que respiran una mala calidad del aire están vinculada a entornos urbanos. Un problema de primer orden que se vuelve crítico si se tienen en cuenta las previsiones de crecimiento demográfico y movimiento poblacional ofrecidas por las Naciones Unidas, según las que más del 80% de los habitantes del globo vivirán en las ciudades.

La contaminación interior y exterior se calcula que afecta directamente a 6,5 millones de muertes prematuras cada año

Si bien la mayor prevalencia de este problema se encuentra en las grandes megalópolis del sureste asiático, en las zonas más desarrolladas del planeta la mala calidad del aire también persiste. De hecho, según los portavoces del HEI, la brecha entre las zonas más y menos contaminadas del planeta se está agrandando año tras año.

Además, insisten en la importancia de incrementar la concienciación sobre este problema entre la población y reconocen el valor de iniciativas que impulsan y ejercen presión positiva sobre las administraciones.

Cinco ejes para mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades

En este sentido, el presidente de nuestro Comité Asesor e investigador del IDAEA-CSIC, Xavier Querol, enumeraba el día de la presentación de la Plataforma x Aire Limpio cinco ámbitos sobre los que trabajar de forma urgente para mejorar la calidad del aire:

  1. Fomento del transporte público.
  2. Gestión del tráfico.
  3. Establecimiento de zonas de bajas emisiones.
  4. Planes de actuación sobre la distribución urbana de mercancías.
  5. Propiciar un cambio urbanístico.